El coach no es un mentor

Poco a poco, vamos puliendo la definición del coach para acercarnos más a su definición más real. Hemos hablado del coach como una persona que persigue la optimización de los recursos humanos. También hemos visto que no se trata de un “entrenador” sino de una especie de “acompañante”. Pero también hemos visto que ahí no queda la cosa, sino que además es una persona que debe crear un espacio de confianza, provocar feedbacks y atender los posibles problemas que pueda tener un miembro de su equipo y aportar su granito de arena. Este granito de arena que aporta el coach no debe ser una solución al problema sino una especie de punto de partida, un estímulo para que sea el propio individuo el que encuentre la solución.

El coach no da peces, enseña a pescar

El trabajo del coach es en ocasiones bastante complicado porque por un lado tiene que velar por los intereses de su equipo pero por otra parte debe promover su autonomía. Es por ello que el coach debe dar las herramientas y conocimientos mínimos para que sea el individuo el que a raíz de eso pueda encontrar sus propias conclusiones y realizar su labor de forma casi independiente.

El coach, por lo tanto, no es un mentor, no es una persona que transmite conocimientos específicos sobre un tema y el individuo que trabaja con el un puro receptor de información. La bidireccionalidad de la comunicación entre un coach y su “jugador” es imprescindible.

El falso coaching

Imaginemos una persona (coach) es responsable de un equipo de trabajo y trabajan con cierta herramienta informática que él conoce en profundidad. Lo que no debe hacer este responsable de equipo es transmitir todos sus conocimientos como si fuera un profesor y hacer que todos los miembros del equipo trabajen como él sin darles oportunidad a desarrollar su propio estilo de trabajo. Si esta persona conoce en profundidad el programa informático con el que trabajan podrá dar ciertas pistas para que sean los miembros del equipo los que lleguen a las soluciones por sí solos.

Viendo este ejemplo, nos damos cuenta de la razón por la que, en ocasiones, se dice que un buen coach es precisamente el responsable que no conoce en profundidad el trabajo que hacen los miembros de su equipo. Esto favorece en gran medida la comunicación bidireccional y, desde luego, será prácticamente imposible que aparezca el falso coaching de la relación mentor-pupilo.

Powered by WordPress with Pool theme design by Borja Fernandez.
Entries and comments feeds. Valid XHTML and CSS. ^Top^